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jueves 10 de abril de 2008

DEPORTES

NO PUDO EN LA ALTURA

Después de tanto debate por el tema de la altura, Cienciano terminó por demostrar de la peor manera que cualquiera puede jugar sin problemas a más de 3,300 metros de altitud, porque Flamengo corrió en Cusco mejor que en el Maracaná, dominó a su antojo a los locales y goleó con un 3-0.
piadoso para asegurar su clasificación a la segunda ronda de la Copa.
El clima previo al encuentro generó más presión para un cuadro cusqueño que, disminuido por las bajas de Julio García y William Chiroque, no supo manejar la situación ante un público ávido de revancha. Ya desde el primer tiempo se vio que la noche no pintaba bien pese al ambiente de fiesta, pues, para comenzar, los principales actores tenían los libretos equivocados. Sawa intentando hacer de Chiroque por la banda izquierda, y Portillo en el papel del japonés como secuaz de Vasallo, mientras que Uribe sin dar la talla en el rol de García. Así, las posibilidades ofensivas de Cienciano pasaban por el empuje del inacabable Bazalar, y las escapadas de Guizazola por la derecha, pegado a la línea de cal para tratar de acertarle a la cabeza de Vasallo con los centros. Pero lo peor vino después.
En el segundo tiempo, Flamengo adelantó líneas y aceleró lo suficiente como para dejar en ridículo a la defensa roja. Así, Souza avanzó por izquierda y ante la pasividad defensiva metió un pase que dejó a Leandro Augusto solo frente a Flores y el atacante no falló. Gol y silencio en el Garcilaso. Cienciano no tuvo reacción, y tras la expulsión de Bazalar se entregó por completo ante los brasileños que se adueñaron de la pelota y la cancha, para golear con mortíferos contragolpes. Toro Ferreira y Juan rubricaron la sentencia de muerte de Cienciano en los minutos finales, dejando bien claro que la altura no mata, pero la presión sí.

¡Gracias a Cienciano!, los brasileños no se opondrán a jugar en la altura.



La “U” empató 0-0 con Vallejo
La remota fantasía que podía tener la “U” quedó desecha con ese quinto hueso metatarsiano. Se quedó en Lima dentro de una bota de yeso, atravesada por un tornillo quirúrugico. La escasa fuente de inventiva que necesitaba Ricardo Gareca para ganar y seguir prendido de los primeros lugares, estaba en ese pie izquierdo poético y tantas veces incierto, aunque esta vez lesionado e irónicamente extrañado, de Mayer Candelo.







Fue un bocadito ‘Chino’
Si Pedro Ascoy no "mataba pajaritos" en la última oportunidad que
tuvo Alianza Atlético para igualar, otro sería el cantar. Pero en Cristal también podrían decir que con el "Chino" Ximénez en el segundo tiempo (se quedó en el camarín por lesión) o con un Daniel Sánchez resuelto en la definición, se habrían "cantado" más goles.